Cataluña, su historia y el nacionalismo. El ministro Wert y los 3 crimenes historicos.

Dicen que el saber no ocupa lugar. Tu decides si quieres leer.

Es nuestra historia.

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La carta que adjunto al final de este largo post, la suscribe un asustado Catalán con nuestro ministro Wert. Esta bordada, que puedo decir, ademas de bien escrita, y llega al corazón. Traslada sobre todo la sensibilidad de muchísimas personas asustadas con Wert, pues esta escrita desde el sentimiento. Refleja ademas una realidad catalana deseada por muchos; idílica, dichosa e integradora, que muchos tristemente aun no vemos ni sentimos así. Y no sera por ganas.

Quizás esto sea empezar por el final, pero nos situara en el tiempo político y la perenne estafa que nos pretenden vender. Y como de sentimientos hablamos, también desde el sentimiento de la “otra realidad” la respondo, pues siempre hay 2 realidades. Asi que allá voy:

1ª Mentira historica:

Mi madre, a quien podéis ver danzando en la imagen, y a quien tristemente perdí este verano, fue criada en tierras catalanas, pues era hija de militares catalanes. Sus padres (mis abuelos) se levantaron en armas en 1936 ante los saqueos y el totalitarismo marxista que asolo aquella España. Ella no conoció aquellas desgracias, y creció y fue educada desde su nacimiento hasta los 14 años en la “Seo de Urgell”, en pleno pirineo catalán. Leedme bien, fue educada entre catalanes y por catalanes, en el seno de una familia militar de raíces catalanas, sin complejos ni prohibiciones. Hablo desde su mas tierna infancia y durante toda su vida, de modo nativo y fluido, el catalán, y también el francés ademas del castellano. Me crió como mejor supo, como la criaron a ella, a base de escudellas y “pan tumaca”. Una hija de militares nacionales. Si. Mi madre estaba sin duda totalmente integrada. Y hace ya de aquello 70 años. La inmersión lingüística estaba mas que inventada.

Mis abuelos, con quienes me crié, no se levantaron en armas contra la supuesta democraciad e la II República, como falsamente insiste nuestra revanchista y resentida izquierda – que solo  busca justificar su falsa condición demócrata, incapaz aun hoy de asumir su parte de responsabilidad en aquella tragedia – jamas actuaron como demócratas – lo que hace que a pesar de los años transcurridos, no hayamos cerrado dicho capitulo y sus sangrantes heridas. Hablar de una vez por todas con honestidad histórica parezca algo inalcanzable.

Linuca Seo 1950

Linuca Seo 1950

Sus padres le alzaron en armas, sin mas opciones, a sabiendas y en LEGITIMA DEFENSA contra una revolución bolchevique promovida desde la izquierda, contra el milenario pasado Español, y un objetivo político, destruir todo lo que significase España e iglesia, imitando lo que 19 años antes había encumbrado en el poder a Lenin en Rusia.

Dicha revolución fue planeada, instigada, anunciada y dirigida, sin vergüenzas y de modo abierto, por todas las fuerzas de izquierda de aquel tiempo, y consentida desde las instituciones del estado y la legalidad republicana, Tras la llegada de esta en 1931 (ardieron iglesias por todo el país – “los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano. Manuel Azaña 1931”) hasta la llegada de aquel Frente de izquierdas llamado “Popular”, cómplice y amnistiador del asesino golpe de estado de 1934, un frente popular surgido tras unas golpistas y violentas elecciones, en febrero de 1936 cuyos resultados jamas de pubicaron. Esta cara de la historia aun hoy no se cuenta de modo abierto ante la opinión publica.

Madrid sovietico 1937

Madrid sovietico 1937

Tras casi 76 años este luctuoso episodio histórico esta abundantemente documentado y recopilado en cientos de libros, fácil de conocer si hay interés en saber. La llegada en 1978 de la democracia a España y de los exiliados marxistas (jamas democratas) de aquella fratricida guerra, junto con los últimos aportes documentales tras la caída del bloque del este sobre las actividades del NKVD en Madrid, sumado a los escritos de Clara Campoamor; Lerroux, Prieto, Caballero, las diatribas de Pablo Iglesias y la fundamental aparición de las secuestradas memorias del presidente de la II República Alcala Zamora son definitivos al respecto. Que me parta un rayo si falseo la realidad.

70 años antes mi madre no tuvo problemas de educación e integración en su tiempo, porque no los había, y su tiempo fue nada menos que bajo el gobierno de ese supuesto secuaz, represor indolente de todo lo catalán, FRANCO, ese que nos gobierno durante 39 años. Un gobierno surgido tras aquella tremenda guerra civil que a nuestros abuelos les toco vivir, y que yo me niego a revivir de nuevo, pese a quien pese.

Por ello se hace imperioso conocer el pasado de todos y por todos, sin mentiras ni exclusiones, para aprender de el, y para no cometer los mismos errores, mirarnos a los ojos y poder convivir.

Pero lo cierto es que el mensaje que a mi me llega desde esas tierras es “mucha Cataluña y poca España”, cuando no un negar abiertamente España, incluso hasta el odio, por ser fuente y causa de la represión de esa “Cataluña” anhelada, cuando para mi ambas tierras son la misma cosa. Y la realidad que observo hoy es la que os describo:

1.- Hoy hay problemas reales en poder recibir una educación en castellano, con sentencias en los tribunales que confirman lo que digo, incumplidas sin vergüenzas por las insumisas autoridades catalanas, cuya legalidad provienen de las mismas leyes que incumplen.

Keep calm & speak what you want

Keep calm & speak what you want

2.- Hoy hay una continuada persecución por lograr una identidad catalana claramente diferenciada de todo lo que tenga que ver o provenga del concepto “Español”. Es una política identitaria secesionista, independentista y separadora, practicada desde el nacionalismo que gobierna en esas tierras desde hace mas de 30 años, de que aquella región no de España.

3.- Hoy hay un premeditado intento de vendernos nuestra milenaria historia común manipulada y falseada, que de soporte a las tesis secesionistas, llena de intolerancia y supuestas agresiones por parte de España hacia el principado de Cataluña, que arranca desde los Segadors, continua con Felipe V y los decretos de nueva planta, hasta el demonizado militar Franco, todo ellos construido y vestido como una compilación de ejercicios represores a una supuesta nacion catalana que solo es producto de la ficción histórica, surgida con la conocida por “Renaixenca” del romántico siglo XIX y su teoria de “los países catalanes”, coetaneos en la historia con Lord Byron, Garibaldi y Bismark (unificadores, nunca disgregadores).

Lo que yo se, vi y conocí, fue el continuo interés del régimen de Franco por proteger, fomentar y promocionar la cultura de los diferentes territorios que conforman nuestra variada y rica tierra de España (documentado mas abajo, llego incluso a procesar a personas por atacar el catalán), persiguiendo con rigor y “manu militari” cualquier gesto o amago de separatismo, segregación o secesionismo, padecidos durante su experiencia militar en la España de los años 30 durante la funesta II República (revolución de 1934, Largo Caballero, Carrillo, Companys y Aguirre). Se nos enseña una historia llena de falsedades, ocultación de datos y manipulaciones interesadas, producto como afirmo de un ejercicio exacerbado de autoafirmacion y victimismo justificatorio de un nacionalismo separatista y visionario, que no obedece a los hechos históricos reales, producto de un pasado común que aquí recopilo y detallo, sino a un interés político, manifiesto y declarado por crear una realidad histórica confeccionada “Ad Hoc” para substanciar una teoría nacionalista ya consolidada.

Los datos que aporto estan al alcance de todos, si queréis corroborarlo. Los datos históricos que aporto se encuentran en esa gran biblioteca mundial al alcance de quien tenga ganas de saber.. Internet.

¿CATALUÑA? “EL TRATADO DE CORBEIL (1258)”.

“Según el ordenamiento político internacional y su jurisprudencia, la actual Cataluña era territorio franco (hoy francés) y así fue hasta el 16 de julio de 1258, fecha de dicho tratado, por el que pasan a rendir vasallaje al reino de Aragon.
Tengo delante de mí un mapa europeo de la época,“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” que con gusto te envió si precisas, es conocidísimo (y ocultado por el nacionalismo). En él no consta referencia alguna a Cataluña”.

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235”

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235”

Mariano Planells, Bendito excepcional historiador balear, hecho a sí mismo a base de investigaciones, estudios en bibliotecas y lecturas fidedignas. Ha encontrado el “Tratado de Corbeil” (1258) escrito en latín y se lo ha enviado a Juan Vanrell Nadal para que lo traduzca.
Por ser medieval es un texto farragoso, si bien de fácil comprensión. Se trata de un documento interesante y trascendente. Pone de relieve una irrefutable realidad histórica que derriba estrepitosamente la mentira estrafalaria de los ahora presuntamente llamados “países catalanes”.
El actual territorio catalán está enmarcado en dicho mapa como territorio francés. No es error. Los 8 condados autónomos de lo que es hoy Cataluña pagaban entonces vasallaje feudal a la corona francesa.

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Por esto el citado Tratado de 1258 se inicia con estas palabras:

”Es universalmente conocido que existen desavenencias entre el señor rey de Francia y el señor rey de Aragón, de las Mallorcas, y de Valencia, conde de Barcelona y Urgel, señor de Montpellier; por lo que el señor rey de Francia dice que los condados de Barcelona, Besalú, Urgel, etc. son feudos suyos; y el señor rey de Aragón dice que tiene derechos en Carcasona, Tolosa, Narbona, etc.” Se deduce que los condados de la parte española estaban mejor relacionados con Aragón y que los del sur de Francia, con el rey francés.

Siguiendo consejos de “hombres buenos” el rey francés (Luis IX) cede a Jaime los condados de la parte española y el aragonés cede a Luis sus derechos en la parte francesa. Este es en síntesis el Tratado de Corbeil.
“Su importancia histórica transcendente es que se firma 29 años después de la reconquista de Mallorca y 20 de la de Valencia.”

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” Aragon

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” Aragon

Ante este hecho contrastado internacionalmente caen por su base muchas falsedades que se enseñan en libros de texto:

1.- Es falso que “la corona catalano-aragonesa” existiese NUNCA y por ańadido que conquistara Mallorca y Valencia. La Cataluña que hoy nos vende el nacionalismo no existía entonces. ¿Qué invención es ésta de “corona catalana” o “catalano-aragonesa”? Solo se conoce la corona de Aragon.

2.- Es imposible que una Cataluña, inexistente política, jurídica, y hasta geográficamente tuviera lengua propia. ¿Cómo pudo dar la lengua catalana a Mallorca y Valencia? ¿Qué lengua hablaban? Obviamente, el occitano, provenzal o lemosín propio del sur de Francia y condados de la Marca Hispánica. Lee los libros magistrales de Teresa Puerto, al efecto. La lengua catalana se llamó oficialmente “llemosí” hasta la segunda mitad del siglo XIX con la “Renaixenca”. De aquí el por qué los historiadores pancatalanistas silencian siempre que pueden la verdad del Tatado de Corbeil de 1258.

Después del Tratado, Jaime comenzó su labor legisladora comenzando por la moneda (1 de agosto, 1258. Jaime I legisla sobre la moneda de Barcelona), acercando políticamente los condados ya oficialmente feudatarios suyos.

Los conquistadores No provenían de una región inexistente llamada Cataluña, provenían de Aragón y de los condados de la Septimania Sur, Barcelona, Ausona, Besalú, Girona, Pallar Jusa, Pallar Subirá, Ampurias, Urgell y de los de Septimania Norte, de Rossellón Conflet, Sardaña, Señorío de Montpellier, del Languedoc y de la Provenza.

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” Aragon e Balears

“Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” Aragon e Balears

El ORIGEN y la paternidad de la bandera aragonesa es POLÉMICO.

Jaime I de Aragón Montpellier Castilla y Komneno, en su testamento fechado en Montpellier el día 26 de agosto de 1272, en presencia de los testigos, Bertrán de Belpuig, Berenguer de Tornamira, Jaume Roy y Juan de Torrefacto, deja la Corona de Aragón, corona formada por los reinos de Aragón y Valencia y los condados de Ampurias, Ausona, Barcelona, Besalú, Girona, Pallar Jusa, Pallar Subirá y Urgell a su hijo primogénito Pedro de Aragón y Hungría, sin mencionar para nada la bandera Cuatribarrada vertical rojo sangre sobre paño oro. Bandera que desde 1080, año en que el papa Urbano II la concedió a Pedro I de Aragón, era la bandera de la casa Real de Aragón.

(en este post hay una explicacion) Durante muchísimos años se dio verosimilitud a una leyenda del historiador catalán Ramon Muntaner según la cual, en el siglo IX, el Conde catalán Carlos el Calvo, conmovido ante las heridas sufridas en combate de su servidor Wifredo el Velloso, introdujo cuatro dedos de su mano en las heridas y, manchadas sus yemas en sangre, dibujo en la pared de la estancia cuatro trazos rojos, dándoselos como enseña a él y a sus descendientes. Es en esta historia donde se apoyan los historiadores catalanes para atribuir a su comunidad la paternidad de la bandera cuatribarrada. Ya en este nuestro siglo, historiadores aragoneses demostraron la falsedad de la leyenda de Ramon Muntaner como tantos otros de sus escritos, una mas de las leyendas medievales, como las de “El Cid” y muchas mas. La tesis es demoledora: Carlos el Calvo y Wifredo el Velloso no fueron contemporáneos, e incluso vivieron en siglos distinto.

Sorprendentemente, los ridículos políticos catalanes de la actualidad, ignorando los hechos científicamente demostrados se empecinan en mantener el supuesto origen catalán de la bandera. Estos mismos historiadores aragoneses, después de larguísimas investigaciones y de recopilar datos en fuentes históricas conservadas de la Alta y de la Baja Edad Media, expusieron su tesis sobre el origen de la bandera cuatribarrada, aportando además datos abrumadores.

Tenemos conocimiento por primera vez de la bandera cuatribarrada a mediados del siglo XI y, hasta 1.707 representará a la Casa Real de Aragón. Sólo a partir del siglo XIII representará a un territorio, el de la Corona de Aragón. Nuestros vecinos y sin embargo queridos catalanes no podían disponer de pendón o bandera, ya que esta era prerrogativa exclusiva de Reyes y CATALUÑA, COMO CONDADO, no disponía de ese privilegio. Pero el origen primero de los gules es muy épico, muy de acuerdo con el carácter aragonés.

Los guerreros aragoneses se defendían con un escudo circular de madera. Lógicamente, por muy resistente que sea la madera con la que el infante confeccionaba su escudo, este se quebraba fácilmente ante los envites y golpes de las armas metálicas del enemigo. Para evitar esta complicación, los guerreros aragoneses reforzaban su escudo con cuatro tiras metálicas colocadas paralelamente. Si a esto unimos la costumbre de pintar la impedimenta de batalla de colores vivos y agresivos, ya podemos imaginar de qué color pintaron los soldados aragoneses las tiras metálicas de sus defensas, de rojo, el color que más agresividad representa. Respecto al campo o fondo en oro de la bandera, su origen se encuentra en el enfeudamiento o vasallaje del rey aragonés Sancho Ramírez con la Santa Sede.

Era costumbre que el Papa concediera a sus vasallos el campo dorado, que era de mayor dignidad que el plateado. Como conclusión a estos esbozos históricos, señalar que la representación de nuestra bandera más antigua conocida se encuentra en unos frescos del castillo de Alcañiz, datados de entre finales del siglo XII y principios del XIII. El primer registro oficial  aparece en la bula del papa Urbano II a Pedro I de Aragon en 1080, condeciendole dicho escudo.

Es de señalar también que algunos historiadores encuentran en bandera regional el origen de nuestra bandera nacional. En un principio, nuestra bandera nacional fue la enseña de la Marina Real, y una de las candidatas fue la bandera cuatribarrada. Si bien su diseño era muy atractivo, no fue finalmente seleccionada porque en las distancias marinas, mayores habitualmente que las terrestres y debido a un efecto cromático, asemejaban ser de color naranja.

Finalmente, y tomando como base a la bandera cuatribarrada se diseño la bandera de la Marina Real con dos gules en campo de oro, o lo que es más conocido hoy, la bandera roja y gualda española.

Hablemos de los derechos históricos:

cuáles son esos derechos históricos? De donde surgen? No pueden ser «derechos» del tiempo de los romanos o de los godos. Entonces la Península Ibérica se llamaba «Hispania». Sin distingos se conservaban las características locales de sus comarcas manteniéndose la unidad dentro de la variedad.

¿Procederán los derechos catalanes del tiempo de los árabes?
José Osés Larumbe, maestro nacional de Barcelona, en su libro «La nación catalana no ha existido nunca» (Industrias Gráficas Uriarte, 1932), cuenta el comportamiento de los condados hoy conocidos como catalanes de entonces (similar al que dio origen al problema con los segador y el Conde Duque de Olivares con Felipe IV):
«Mientras en Asturias se organizaban los bravos españoles para la recuperación de la Patria, en el nordeste -hoy Cataluña-, los naturales con demasiadas reminiscencias de fenicios y cartagineses, más avezados a las transacciones comerciales que a la lucha guerrera, optaron por no resistir para salvar vidas y haciendas… La cobardía de los godos españoles del nordeste de la Península puso en peligro los estados cristianos del otro lado de los Pirineos» (pág. 6). Osés comenta seguidamente las consecuencias de esta cómoda cobardía:

“Los francos tuvieron que detener el avance avasallador de los sarracenos ante la pasividad de aquellos territorios. Carlos Martel los vence en Poitiers (732). Sus sucesores, Carlomagno y Ludovico Pío los expulsan definitivamente de Francia y los alejan más allá del nordeste hispano. Conquistada Barcelona (801), crean condados feudales -verdaderas barreras fortificadas- para frenar las incursiones moriscas”.

Llaman a esta zona «La Marca Hispánica» en vez de Francesa no por casualidad, dado que los territorios que delimitaban eran los de España ( y no podían llamarla «catalana» puesto que Cataluña no existía). Documentos del año 815, referidos al nordeste de España, recitan los nombres de esos condes: Bera, Gaucelino, Gisclaredo, Odilón, Ermengario, Ademaro, Laibulfo y Erlino.

A dichos condes «Carlo, Serenísimo, Augusto, coronado por la mano de Dios, etcétera» les pide que atiendan bien «a los españoles que administráis». En otro Precepto se dice textualmente: «Todo el mundo sabe que muchos españoles, no pudiendo soportar el yugo de los infieles contra los cristianos, han abandonado todos sus bienes y han venido a buscar asilo en nuestra Septimania o en aquella parte de España que nos obedece… Hacemos saber que tomamos a esos extranjeros bajo nuestra protección»

El nordeste español mantuvo la estructura condal varios siglos, hasta el tratado de Corbeil (1258). Por este tratado se acordó que los condados franceses en territorio hispano pagarían su vasallaje a la Corona Aragonesa y los españoles en suelo francés, a la Corona Carolingia.

Lo que hoy conocemos como la Cataluña actual tiene sus raíces como vemos en la existencia de la Marca Hispánica, grupo de condados creados por el Imperio Carolingio de dominio franco, como territorio pirenaico tapón o fronterizo entre sus tierras musulmanas y los reinos cristianos europeos.

Así, en los textos de los reinos francos, del año 829, encontramos “Comités marcae Hispanicae ….” o “… marca Hispana Constitutum …” y otros. Podemos leer dentro del “Cantar del Mío Cid” citas en las que se refiere al conde de Barcelona de aquella época (finales desde S. XI) como un franco, “e Sedis sobre los cavallos – vidieron la cuesta Yuso – la fuerça de los Francos – “. Por tanto, a finales desde S. XI eran considerados como francos.

Además, hay una interesante cita en el libro “Historia de los victoriosísimos antiguos Condes de Barcelona” de F. Diago del año 1603, a su página 255 en una edición conjunta donde se agrupan 3 libros, refieren en su forma de datación utilizada con el condado barcelonés seguía  durante años como feudatario del reinado carolingio-franco, así, “Y de allí a tres dias visto pasar esta vida en la eterna (….) que fué el de veynte y SEYS del Reyno de Ludovico el menor, como lo he visto en el Archivo real de Barcelona en el primer libro grande de los feudos … .. “ , por lo tanto, su costumbre es fechar con referencias al Imperio Carolingio-Reino Franco, aunque se presente dentro del S. XII (Ramon Berenguer IV murió en el año 1162).

En el año 1137, en Ramiro, Rey de Aragón, firma un tratado con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, ​​para la boda de doña Petronila con Ramón Berenguer IV que se celebró trece años más tarde en Lérida, en el mes de agosto de 1150, al alcanzar la reina la edad requerida por el Derecho Canónico para poder consumar el matrimonio, catorce años, en este refiere asi: “te ego Rex Ranimirus sim rex ….. te in Toti comitatibus TUISA Duncan mihi placuerit” , ès decir, en Ramiro, rey, reinará … y en todos se condados de Berenguer hasta que él quiera.

Sin dejar de lado que esto son unas condiciones medio humillantes para Berenguer y que él aceptó firmar, observamos que condados pertenecian a Berenguer por aquella época y vemos que la union pactada en 1137 era una unión entre Aragón y los condados de Berenguer. Cronológicamente, Rosselló se unió a Barcelona en 1172, Pallars-Jussà en 1192, Urgell hasta 1314, Ampurias hasta 1325 y Pallars-Sobirà en 1491.

Así, qué Cataluña no podía existir en 1150, y, por tanto, tampoco en 1229 (fecha de la conquista de Mdina Mayurqa) Berenguer, para ir hasta Aragón, tenía que atravesar condados que no eran suyos!!

Ramón Berenguer IV, en su epitafio, se declara “Dux ego de matre, rex coniuge, Marchio patre”; ès decir, “duque” por parte de madre (su madre era  de Provenza), rey-príncipe por matrimonio y padre de su Marca. Por lo tanto, en 1162 se nombre de Marca todavía se encuentra plenamente vigente.

Qué “Confederación” puede existir, si a su palabra “confederación” ya está implícito se término “igualad”, cuando Berenguer aceptó unas condiciones medio humillantes en el pacto de 1137? ¿Cómo se le puede decir corona “catalanoaragonesa” si se rey de Aragón pasa a tener más propiedades a partir de 1137 de las que ya tenía antes, y ès rey de más territorios? ¿Como nos pueden engañar de esta manera? ¿Como se puede enseñar en las escuelas a los niños, que en 1137 se unieron Aragón y Cataluña o que a partir de este hecho nace una unión “catalanoaragonesa” poniendo se nombre “catalán” primero? en fin..

Jaime I hizo de todos aquellos señoríos feudales una amplia comarca que con el tiempo se acabo llamando «Cataluña» con Fernando II, quien instituyo dicha region administrativa. Es sabido que los condados más poderosos fueron muy reacios a perder sus privilegios. Basta recordar el comportamiento del Conde de Urgel en el Compromiso de Caspe (1412). Ante las verdades históricas contrastadas, surgen 2 preguntas:

1.- ¿dónde están y cuándo comienzan los «derechos históricos» de Cataluña? Por lo leído, tienen que arrancar muchísimo después de la finalización de la Reconquista cristiana (1492). Pero resulta que por antigüedad, valor e historia tienen más «derechos históricos» los astures, cántabros y gallegos, iniciadores indómitos de la Reconquista; Castilla y Aragón, artífices de la unidad de España; Toledo, Andalucía, Valencia y Mallorca, focos admirables de cultura y poderío de los reinos árabes…

2.- ¿cómo pudo Cataluña dar lengua, cultura y esencia a Mallorca (1229) y a Valencia (1238) si entonces no existía ni geográfica ni políticamente? Desde la más elemental lógica es imposible. ¿Por qué ahora, políticos pancatalanistas, universidades pancatalanistas y nacionalistas iluminados enseñan obstinadamente que valenciano y balear son obra catalana?

Sigue más vigente que nunca lo que denunciaba el señor Osés en 1932 (2ª República Española): «Los poderosos (con historias fantásticas inventadas) supieron de siempre convencer al pueblo, haciéndole creer que los intereses de sus señores eran los del pueblo mismo… El separatismo es la continuación de las ambiciones de los privilegiados (entonces eran los señores feudales, ahora son los señores políticos). El pueblo sigue dócilmente a los descendientes de Bera y de Wifredo y de Ramón Berenguer IV sin detenerse a examinar quiénes y qué son los que para saciar sus ambiciones no vacilarán en conducirle a una guerra civil» (pág. 19)

condadosss

2.- LOS “SUPUESTOS” CRÍMENES CONTRA CATALUÑA

1640: Guerra con Francia, los segadores y la mutilación de Cataluña.

Tras la hegemonía política y militar española en Europa y América desde los Reyes Católicos hasta Felipe III, el reinado del penúltimo monarca Habsburgo, Felipe IV, evidenció el agotamiento de una España desangrada tras siglo y medio de lucha en las cuatro esquinas del globo: guerras contra ingleses, franceses, holandeses, protestantes, la permanente y amenazante presencia de los turcos y berberiscos que durante 4 siglos trataron de convertir a europa en islámica, como paso en los Balcanes y que gracias a España no ocurrio, y el descubrimiento, conquista y colonización de América y de Filipinas, etc.

Ante la perspectiva del desmoronamiento del Imperio, el valido de Felipe IV, Conde-Duque de Olivares, intentó aplicar varias medidas para reforzar económica y militarmente al reino. Una de las propuestas de mayor transcendencia fue la Unión de Armas, con la que pretendía involucrar más directamente a los territorios de la antigua Corona de Aragón, que hasta ese momento, debido a la estructura del Estado habsbúrgico, si bien participaba en menor medida que los castellanos en la gobernación del Imperio, soportaban muchas menos cargas tributarias y militares que aquéllos. Así lo recogió Quevedo:

“En Navarra y Aragón
No hay quien tribute un real;
Cataluña y Portugal
Son de la misma opinión;
Sólo Castilla y León
Y el noble pueblo andaluz
Llevan a cuesta la cruz”.

La política centralista del Conde-Duque de Olivares, que aconsejó al rey la uniformización jurídica de todos los territorios de España según el modelo de las leyes de Castilla, encontraba oposición entre las aristocracias de los territorios de la antigua Corona de Aragón, sobre todo en Cataluña, pues las cortes de Aragón y Valencia aceptaron los planes del valido.

GUERRA CON FRANCIA

En 1635, en el contexto de la Guerra de los Treinta Años, estalló la guerra con la Francia de Richelieu, ante lo que Olivares insistió en la aportación catalana de hombres y dinero, a lo que la Diputación de Cataluña se opuso. El valido se quejó de la indolencia del Principado en la defensa del territorio frente a la amenaza francesa, e incluso el Consejo de Ciento se opuso en un principio a enviar tropas para socorrer su propio territorio, a la Cataluña transpirinaica, hoy ocupada por los franceses.

Tras unos años (1629-1638) calamitosos de peste y malas cosechas en toda Cataluña, los problemas causados por el alojamiento y el pillaje de los ejércitos reales que tuvieron que ser enviados contra los franceses que habían atacado por el Rosellón en junio de 1639 tras su derrota en Fuenterrabía, provocaron el enfrentamiento y la revuelta en el verano de 1640. Los catalanes se levantaron al grito de “Visca el rei d´Espanya i muiren els traidors!”, aunque esto no suele ser recordado…

Un testimonio esencial para conocer lo sucedido en aquel tiempo es el de Francisco Manuel de Melo, general portugués al servicio de Felipe IV que fue protagonista directo de los hechos. En las memorias que escribió sobre la guerra de 1640 recogió, con gran simpatía hacia los civiles catalanes y crítica hacia la soldadesca, los diversos hechos que fueron agravando la situación. Uno de los motivos por los que los naturales experimentaron rechazo hacia los soldados, aparte de los desmanes cometidos en materia de alojamiento y pillajes, fue la percepción de muchos de ellos como extranjeros y herejes:

“Contenía el campo católico, además de los tercios españoles, algunos regimientos de naciones extranjeras, venidos de Nápoles, Módena e Irlanda, los cuales no sólo constan de hombres naturales, mas entre ellos se introducen siempre muchos de provincias y religiones diversas: los trajes, lengua y costumbres diferentes de los españoles, no tanto los hacía reputar por extraños en la patria, sino también en la ley: este error platicado en el vulgo del vino a extenderse de tal suerte, que casi todos eran tenidos por herejes y contrarios a la Iglesia”.

El clima de desconfianza y enfrentamiento entre población y los soldados enturbió aún más las ya muy difíciles relaciones entre las instituciones del Principado y la Corona a causa de los intentos de ésta por uniformar administración, impuestos y levas, hasta extremo del ofrecimiento por la Diputación de Cataluña al rey francés Luis XIII del título de Conde de Barcelona.

LOS SEGADORES

Pero hemos de detenernos brevemente en el Corpus de Sangre (conocido así desde una novela homónima decimonónica), episodio esencial de la mitología nacionalista.

Ya con los ánimos desatados y la autoridad real, representada por el virrey Conde de Santa Coloma, en grave cuestión, los acontecimientos se precipitaron. Existía en Barcelona la tradición de que el día del Corpus Christi (que aquel año era 7 de junio) bajasen a la ciudad los segadores de las comarcas vecinas, lo cual sucedió este año de 1640 en unas circunstancias de desorden que se agravaron por la llegada de esta multitud de campesinos.

De nuevo seguimos el testimonio del testigo presencial Francisco Manuel de Melo. Es preciso señalar que, lejos de ser un observador profelipista o simplemente neutral, el portugués manifestó su simpatía por la causa de los rebeldes y en contra de las armas a las que él mismo estaba sirviendo, pues no en vano ese mismo año se entregaría a la causa independentista portuguesa. Relata de este modo la llegada de los segadores en Barcelona:

“Había entrado el mes de junio, en el cual por uso antiguo de la provincia acostumbran bajar de toda la montaña hacia Barcelona muchos segadores, la mayor parte hombres disolutos y atrevidos, que lo más del año viven desordenadamente sin casa, oficio o habitación cierta: causan de ordinario movimientos e inquietud en los lugares donde los reciben (…) temían las personas de buen ánimo su llegada, juzgando que las materias presentes podrían dar ocasión a su atrevimiento en prejuicio del sosiego público”.

Continúa Melo describiendo el comienzo del enfrentamiento con las tropas reales:

“Señalábase entre todos los sediciosos uno de los segadores, hombre facineroso y terrible, al cual queriendo prender por haberle conocido un ministro inferior de la justicia (…) resultó de esta contienda ruido entre los dos: quedó herido el segador, a quien ya socorría gran parte de los suyos. Esforzábase más y más uno y otro partido, empero siempre ventajoso el de los segadores. Entonces alguno de los soldados de milicia que guardaban el palacio del virrey tiraron hacia el tumulto, dando a todos más ocasión que remedio”.

Tras la generalización de los desórdenes, los segadores se dieron al saqueo:

“A este tiempo vagaba por la ciudad un confusísimo rumor de armas y voces; cada casa representaba un espectáculo, muchas se ardían, muchas se arruinaban, a todas se perdía el respeto y se atrevía la furia: olvidábase el sagrado de los templos, la clausura e inmunidad de las religiones fue patente al atrevimiento de los homicidas”.

Continúa Melo relatando que a los soldados y funcionarios castellanos se los mataba y despedazaba, y a los propios barceloneses se les asesinaba bajo acusación de traidores por no apoyar la revuelta y ayudar a los soldados.

“Fueron rotas cárceles, cobrando no sólo la libertad, mas autoridad los delincuentes”.

Finalmente, las turbas dieron muerte al virrey, Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma, al intentar embarcar para escapar de los amotinados, y continuaron el saqueo. Numerosos testigos presenciales dejaron testimonio de las destrucciones, incendios, asesinatos y despedazamientos de cadáveres que se cometieron. Con el trasfondo de los desórdenes antigubernamentales, la revuelta evidenció un componente de revolución social contra la burguesía y aristocracia dominantes y de anárquica venganza de revoltosos y delincuentes, que se afanaron en asesinar a agentes de la justicia. El principal caudillo de los violentos acontecimientos fue Rafael Goday, escapado pocas semanas antes de la cárcel en la que se hallaba pendiente de ejecución. Otro de los cabecillas fue Sebastián Estralau, también forajido y exgaleote.

Segadors

Segadors

“Estandarte de Los Segadors. imagen de Sant Pere y la Mare de Déu del Roser en uno de los lados, y a Sant Llorenç y Sant Antoni de Pàdua, en el otro”

Ésta fue la revuelta de los segadores, episodio idealizado por el nacionalismo catalán como si se hubiese tratado de un alzamiento nacional y en el que se inspira el que denominan himno nacional catalán, de reciente creación y enseñado a los niños en los colegios de Cataluña.

En una Historia de Cataluña aparecida hace pocos años, de no oculta inspiración nacionalista, los autores recuerdan el carácter de la revuelta de 1640:

El rey, la religión, Dios y el país permanecieron intocables a todas las proclamas de la revuelta. Ninguno de los resortes tradicionales fueron puestos en duda: “Viva el rey y muerna los traidores”, “Viva la fe y mueran los traidores y el mal gobierno”, eran consignas que no permitían ninguna clase de dudas”.
J.Nadal i Farreras & P.Wolf, Historia de Cataluña, Ed. Oikos-Tau, Barcelona 1992, pág. 318.

LA MUTILACIÓN DE CATALUÑA
Durante el verano de 1640 fue extendiéndose la revuelta social por otras zonas de Cataluña, asesinándose a todo aquel que representase algún poder: funcionarios reales, soldados, nobles o simplemente ricos.

Mientras tanto, la tensión entre el gobierno y la diputación catalana no hizo sino aumentar, por lo que Olivares dispuso que un ejército entrase en Cataluña para acabar con el desorden. Pero Pau Clarís y otros representantes de la diputación ya habían comenzado las conversaciones con el gobierno francés en busca de ayuda. A principios de diciembre, mientras el ejército español entraba por el Sur, el francés lo hacía por el Norte.

Pau Claris, Diputado de la generalidad y presidente de la diputacion eclesiastica

Pau Claris, Diputado de la generalidad y presidente de la diputacion eclesiastica

Poco después, en enero de 1641, por iniciativa de Pau Clarís la Junta de Brazos, y el Consejo de Ciento proclamaba a Luis XIII de Francia Conde de Barcelona. Al mes siguiente moría Clarís. Prácticamente nadie –ni el clero, ni la nobleza, ni los responsables municipales, ni el pueblo en su conjunto- secundó las decisiones de Clarís y los suyos, a los que consideraban traidores. Los delegados de la Diputación en los pueblos y comarcas de toda Cataluña conocían mejor que los dirigentes barceloneses el estado de opinión de los catalanes, más adictos a España que a Francia y a dichos dirigentes. Las masivas negativas a acatar las normas emanadas de la Diputación de Cataluña y de las autoridades francesas tuvieron por consecuencia la prisión, la confiscación y el destierro de muchos y el exilio voluntario de muchos más, aumentando el número de los antifranceses con el paso del tiempo. Aparte de las poblaciones que se habían mantenido fieles a Felipe IV pronto otras se sumaron a la rebelión contra los franceses, como Reus, Lérida, el valle de Arán, Tarragona, etc.

Pacto de Perone de 23 de enero de 1641. Cataluña rinde vasallaje a Francia. Pau Claris y Tamarit i Quintana

Pacto de Perone de 23 de enero de 1641. Cataluña rinde vasallaje a Francia. Pau Claris y Tamarit i Quintana

Además, las impopulares medidas tomadas por el rey francés pronto empezarían a evidenciar a las oligarquías barcelonesas el error cometido. A comienzos de 1643 las autoridades catalanas elevaron al rey francés un memorial de sus desgracias, pues el maltrato por parte de la soldadesca y los desafueros de las autoridades enviadas desde París empezaban a hacer añorar los tiempos anteriores, aun con Conde-duque de Olivares incluido. Se denunció a las autoridades francesas que estaban cometiendo los mismos desafueros que habían originado todo el conflicto.

Pedro de Marca, enviado francés a Cataluña en 1643, Consejero de Estado y posteriormente arzobispo de París, escribía:

“Me he confirmado en la opinión de que en Cataluña todo el mundo tiene mala voluntad para Francia e inclinación por España (…) Tengo todos los días nuevas pruebas de que los religiosos, los nobles y el pueblo son muy malintencionados para el servicio del rey (de Francia) (…) ningún partido es pro-francés”.

El marqués de Brezé, virrey francés de 1642 a 1645, escribió igualmente que entre los catalanes “solo veía caras hostiles y sospechosas”, y que ya empezaban a temer que el único interés de la participación de Francia en Cataluña era quedarse el Rosellón.

En 1842, con motivo de una reedición de la obra de Melo, el historiador catalán Jaime Tió añadió varios capítulos al original del portugués, que alcanzaba tan solo hasta el fracasado ataque realista a la fortaleza de Montjuich en los primeros meses del conflicto. Como a continuación Melo se dirigió a Portugal a colaborar en la guerra que libraban sus compatriotas, cesó su presencia en el teatro de operaciones catalán. Tió elaboró un resumen de los acontecimientos que se sucedieron durante los diez años más que duró la guerra hispanofrancesa hasta la victoria final española en 1652. Para ello acudió a fuentes documentales coetáneas de los hechos narrados, depositados en el Archivo de la Corona de Aragón, varios de los cuales insertó en el propio texto. Escribe Tió sobre el crecimiento del ambiente proespañol y antifrancés:

“Mostráronse hostiles a cara descubierta los paisanos, y mostraban ya más buena faz a los castellanos que a sus aliados, a quienes miraban con adusto ceño. Vitoreóse España en muchas partes, gritóse muera Francia, y a mansalva pagaron algunos franceses con la vida”.

Tras los repetidos reveses del ejército francés, muchos catalanes fueron encaminándose hacia Barcelona junto con los ejércitos españoles, que avanzaban sobre Cataluña siendo recibidos por la población con vivas a España y mueras a Francia.

“Su número llegó a tal punto, que la ciudad pensó ver repetidas las escenas sangrientas del año cuarenta”. Pero esta vez contra los franceses y sus colaboradores.

La Diputación de Cataluña, reunida en Manresa, acordó expresar su fidelidad al rey español. En palabras de Tió:

“Ésta, habido consejo, y bien meditado que bajo el poder de España no había tenido jamás que sufrir desacatos y contrafueros más que cuando un ministro se le había mostrado enemigo, pensó que no existiendo ya tal (Olivares fue destituido en 1643), valía más someterse otra vez al rey, fiando su benignidad y prudencia, que continuar en alianza con los franceses, de quienes Cataluña había sufrido todo linaje de injurias y toda especie de agravios”.

El conflicto finalizó en 1652 con la victoria de Felipe IV y el perdón general, como leemos en la carta de D. Juan de Austria, hijo de Felipe IV, otorgando el perdón en su nombre, de 11 de octubre de 1652:

“de todos los excesos y delitos cometidos desde el año 1640 hasta el día de hoy, sin exceptuar persona, ni delito de cualquier género, condición o calidad, aunque de crimen de lesa magestad, sino es de D. José Margarit, que como principal causa de los daños que se han padecido y por la obstinación con que persevera con sus errores, no es digno de gozar de este beneficio”.

Pero la victoria se consiguió al precio de la pérdida del Rosellón y parte de la Cerdeña, que por derecho de conquista pasaron a manos francesas a pesar de haber manifestado sus habitantes el deseo de volver a integrarse en España, para lo cual incluso se alzaron violentamente contra las tropas francesas.

tratado de pirineos - frontera

tratado de pirineos – frontera

De esta pérdida, causada por la traición de las instituciones catalanas y su negativa inicial en reclutar tropas para la defensa de su propia frontera (aunque cuando lo hizo fue en número insuficiente) en un momento en el que la Guerra de los Treinta Años obligaba a España a un inmenso esfuerzo militar en las cuatro esquinas de Europa, los nacionalistas acusan hoy, paradójicamente, a España. Por ejemplo Rovira i Virgili escribió esta tendenciosa acusación olvidándose de que el factor fundamental para establecer la nueva frontera fue el hecho consumado de la conquista francesa de dichos territorios:

“El condado del Rosellón y buena parte del de Cerdeña quedaron, sin embargo, en poder de Francia, debido a la mala voluntad o a la torpeza de la diplomacia española”.

En la página web de Convegencia Democrática de Catalunya podemos leer la interpretación nacionalista:

“En 1640, la guerra entre Castilla y Francia tuvo como víctima a Cataluña, y fue repartida entre las dos partes”.

Poco después de la firma del Tratado de los Pirineos (noviembre de 1659) Luis XIV se apresuró a eliminar el régimen foral tradicional, sustituyéndolo por la legislación general francesa. En junio de 1660 firmó el edicto por el que ordenaba la supresión para el Rosellón y la Cerdeña del Consejo Real de Cataluña, la Diputación y todas las demás instituciones catalanas. Diez años después, el 2 de abril de 1670, el Rey Sol frances prohibía el uso oficial del catalán por ser “contrario a mi autoridad y al honor de la nación francesa”. Por el contrario, Felipe IV no tocó el régimen foral catalán, que quedó incólume.

Este conflicto quedó en la memoria de los catalanes, quienes todavía fueron atacados por la Francia de Luis XIV en varias ocasiones durante las décadas siguientes. Margarit encabezó uno de estos intentos de recuperación de Cataluña, pero los propios catalanes se encargaron de repelerlo. Durante cuarenta años los enfrentamientos bélicos de menor o mayor envergadura entre españoles y franceses fueron constantes en la frontera catalana. Los roselloneses siguieron dejando claro que para ellos era una injuria el considerarlos franceses.

El odio antifrancés –ya viejo en la Corona de Aragón secularmente enemiga de Francia durante toda la Edad Media- sería muy importante cuando medio siglo después se plantease en España el conflicto dinástico entre habsburgos y borbones a la muerte de Carlos II. No en vano, gabacho, el término despectivo para referirse a los franceses, es palabra catalana.

Finalizó su relato Tió con estas palabras relativas al conflicto bélico que ensangrentaría Cataluña medio siglo después y a la fidelidad demostrada por los catalanes a España y a la dinastía habsbúrgica:

“Dígalo si no su tesón y el poderoso brío con que defendió a la casa de Austria medio siglo después, cuando alegando derechos el archiduque Carlos y el duque de Anjou, aspiraban entrambos a la corona de España. ¿Qué provincia mostró mayor entereza, ni dio mayores pruebas de su sincero amor que Cataluña? ¿Cuál derramó más sangre propia y enemiga? ¿Cuál combatió con más denuedo? Tenía viva en el alma la imagen de la guerra que hemos descrito, recordaba el abandono de Francia, y acusaba su mala fe (…) y no olvidando que sus derechos habían sido acatados siempre por los antecesores de aquel rey (Felipe IV), hubiera gritado viva España y lo gritó, aun perdida toda esperanza”.

3.- La DIADA (11 de septiembre de 1714)

(Preludio a «Tres Siglos de Vergüenza: 1 de nov. de 1700-1 de nov. de 2000»)

por Lorenzo Peña

Todos saben que la Diada –el día que, desde mucho tiempo atrás, los catalanes declararon emblemático de su lucha histórica– conmemora una derrota: el feroz y despiadado asalto a la ciudad de Barcelona por las tropas borbónicas, al mando del mercenario inglés Mariscal-Duque de Berwick, el 11 de septiembre de 1714. Lo que ya no es tan sabido (porque lo ha venido ocultando la historiografía borbónica) es qué guerra era la que así concluía.
El 1 de noviembre de 1700 moría en Madrid el último rey español de la casa de Austria, Carlos II, a quien la historiografía borbónica ha presentado con las tintas más negras, `el Hechizado’, un cretino, vástago de una familia degenerada que habría dejado hundirse a España en la postración de la que dizque la habrían sacado luego el esplendor y la ilustración de la Casa de Borbón. Todo eso es un absurdo cuento maniqueo; su parecido con la realidad es escaso o nulo.

La verdad es que (como lo señaló en sus estudios Pierre Vilar) el reinado de Carlos II marca el inicio de una recuperación económica, que hubiera sido sensiblemente mayor y más sólida sin la guerra de sucesión y su desgraciado final. Ese reinado dispensó protección a los intereses económicos españoles, teniendo un efecto de prosperidad principalmente en Cataluña, no por favoritismo alguno, sino por ser ésa la región más industrializada y comerciante de España.

Al carecer de herederos, Carlos II –bajo la presión de las intrigas pontificias y de las maquinaciones de la camarilla palaciega sobornada por Luis XIV– redactó, estando ya moribundo, un testamento ilícito, inválido y semi-secreto, que legaba el Trono a un nieto de Luis XIV, el duque Felipe de Anjou (al que nos tocará tener que sufrir con el título de `Felipe V’); testamento nulo no sólo porque no se hizo según las formas correctas, sino sobre todo porque esa legación vulneraba lo dispuesto en el Tratado de los Pirineos de 1659 y en todos los demás preceptos vigentes del derecho internacional.

Fueron varias las razones por las que el pueblo catalán vio con enorme recelo y temor la llegada al Trono de la Casa de Borbón. No sólo los catalanes: en general una gran parte del pueblo español, principalmente en los estados de la Corona de Aragón. En otro momento volveremos sobre ello.

En la historia de los pueblos se repite a menudo un factor de derrotas, que es dejar la iniciativa a los usurpadores. Eso sucedió entonces. La Casa de Borbón perpetraba un despojo, un atropello que transgredía las normas jurídicas españolas e internacionales; mas quienes tenían intereses opuestos dejaron hacer.

La Casa de Austria tenía sobradas razones para oponer a la de Borbón su propia candidatura al Trono de España, con mejor derecho. Contaba con las simpatías de buena parte del pueblo español, y desde luego de toda la parte más consciente y menos manipulada por los poderosos (parte que entonces habitaba casi exclusivamente en las regiones orientales del país). Mas el Emperador se quedó paralizado e inactivo; cuando reaccionó, fue tarde y mal. La verdad es que, como sucede a menudo, no hubo confianza en la capacidad de respaldo popular.

A Borbón lo apoyó la mayoría de la nobleza castellana, así como una buena parte de la población de Castilla (bajo la inducción del clero secular y en particular de la Compañía de Jesús). Apoyaron en cambio a la Casa de Austria (representada por el Archiduque Carlos, que entre nosotros reinó con el título de `Carlos III’ –aunque naturalmente la historiografía borbónica no le da tal denominación) los sectores lúcidos y reivindicativos del pueblo, principalmente en las regiones mediterráneas,.

El Duque de Anjou hacía su entrada por Irún el 23 de enero de 1701. El 18 de febrero de ese año llegaba a Madrid y el 8 de marzo era entronizado por los cortesanos. Perfectamente consciente de la inclinación de los catalanes a mantener su lealtad a la Casa de Austria, acude a Barcelona y celebra allí Cortes (el 8 de septiembre de 1701), recibiendo el agasajo de la aristocracia.

El Emperador reacciona. Tarde y mal, pero reacciona. El 13 de septiembre de 1703 es proclamado en Viena el Archiduque Carlos de Austria como Rey Carlos III de España.

El 14 de octubre de 1705 el pueblo de Barcelona (impulsado por el estudiantado universitario) se alza a favor de la causa austriacista, adhiriéndose al Archiduque. El 16 de diciembre lo hace Valencia. El 27 de junio de 1706 entra Carlos en Madrid, recibiendo una tardía adhesión de quienes momentáneamente lo creyeron ganador. El 29 de junio es jurado Rey en Aragón.

Basándose en el popular Cant del Ocells, este pasquín de la Guerra de Sucesión narra el entusiasmo del pueblo barcelonés por la causa de la Casa de Austria y contra la de Borbón, a la que el pueblo catalán considera intrusa, usurpadora y absolutista.

Basándose en el popular Cant del Ocells, este pasquín de la Guerra de Sucesión narra el entusiasmo del pueblo barcelonés por la causa de la Casa de Austria y contra la de Borbón, a la que el pueblo catalán considera intrusa, usurpadora y absolutista.

La contraofensiva borbónica (pese a una segunda y fugaz entrada de Carlos en Madrid en septiembre de 1710) es propiciada por la traición de Inglaterra, que abandona su causa para entenderse con la Casa de Borbón. El 29 de enero de 1712 se inaugura el Congreso de Utrecht. Hasta el 19 de marzo de 1713 mantiene su corte en Barcelona la esposa de Carlos, la Reina Isabel Cristina. Sin embargo, en una asamblea de los «Brazos» el día 9 de julio de 1713 se decide resistir a las tropas borbónicas.

En 1713 Felipe y su esposa, MªLuisa de Saboya, declaran que los catalanes son `forajidos y pillastres’. El 6 de marzo de 1714 se firma el Tratado de Rastadt entre Francia y Austria: el gobierno de París, en nombre del Duque de Anjou, renuncia a los territorios españoles de Bélgica, Luxemburgo e Italia.

Barcelona es sometida a un terrible asedio y bombardeo. Berwick –que manda las tropas borbónicas (a título de `generalísimo de las dos Coronas’)–, tras haber lanzado un ataque sin cuartel, da orden de asalto el 11 de septiembre de 1714 (habiendo amenazado con pasar la población a cuchillo si se prolongaba la resistencia antiborbónica). Mallorca resiste a los borbónicos hasta el 2 de junio de 1715 en que es tomada Palma.

Destacáronse en aquella contienda civil muchos patriotas que vieron en la causa de Carlos la de una España más justa y más libre, no sometida al despotismo borbónico, una España en la que se cumplieran las leyes, un estado de derecho en el que el rey no pudiera disponer del reino a su antojo, caprichosamente, nombrando sucesor a quien le diera la gana –sin sujeción a la normativa vigente.

Rafael Casanova

Rafael Casanova

Entre esos patriotas mencionaremos aquí: Rafael Casanova y Coma (1660-1743), consejero jefe de la Generalidad, Doctor en Derecho, un hombre dedicado al bien común y auténtico líder de la resistencia antiborbónica; Salvador Feliú de la Penya; los guerrilleros Antonio Desvalls, Pere Barceló (Carrasclet), Bach de Roda; el general Josep Moragues (decapitado luego por los borbónicos, que hicieron que su cabeza pendiera 14 días, expuesta a la intemperie, junto a una puerta de la muralla de Barcelona); Antonio de Villarroel, general jefe de Cataluña y comandante de la plaza de Barcelona. Éste último proclamó: `Combatimos por toda la nación española’. Como lo dice Pierre Vilar, el patriotismo desesperado de 1714 no es únicamente catalán, sino español.

Frente a ellos militaron, en las filas borbónicas, algunos hombres honestos –que querían ver a España, imitando a Francia, seguir su destino– pero también los obsequiosos aduladores de siempre, los «botiflers», así como el mandarinato –para el que el principio de la «obediencia debida» al mandato regio (el testamento de Carlos II) pasaba por encima de cualquier consideración jurídica sobre su validez o invalidez; militaron también en su mayoría las clases altas atemorizadas por el «cariz populista» que desde el comienzo se señaló en el partido austriacista.

Casanova y la bandera de Sta. Eulalia

Casanova y la bandera de Sta. Eulalia

El 11 de septiembre , el General Berwick ordena el asalto final. El militar Villaroel (que no era catalan)  recupera el mando de las tropas defendiendo la plaza del Born. Mientras Casanova al mando de la Coronela defiende el Baluarte de San Pere, donde resulta herido mientras enarbola la bandera de Santa Eulalia, patrona de la ciudad. Es interesante resaltar este detalle ya que no porta la señera, como les gustaría a muchos, sino a la virgen emblema tanto de los Condes de Barcelona, como también de los ejércitos españoles en época de Carlos III (archiduque). El combate persiste hasta que Villaroel pidiera el alto al fuego hacia las dos de la tarde. Pese a la imposibilidad de vencer en esta batalla el Consejo del Ciento publicó el siguiente bando para prolongar la situación:

“Ahora oíd, se hace saber a todos generalmente, de parte de los Tres Excelentísimos Comunes, tomado el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo, de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando a Padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, hecha seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia. Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidamente con todos los Señores que representan los Comunes, se puedan rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte. Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan a los presentes, y dan testimonio a los venideros, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, protestando de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y exterminio todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la Libertad, acudirán a los lugares señalados a fin de derramar gloriosamente su sangre y vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España, y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparece gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario hacer llamada y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general, profanación de los Santos Templos, y sacrificio de niños, mujeres y personas religiosas.

Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad.

Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714″

suele presentarnos el contraste entre la España anquilosada del setecientos y la dizque boyante del ochocientos. Lo que no dice es que el siglo XVIII fue en España un siglo de apenas titubeantes pasitos (acompañados de tremendos retrocesos del respeto a los derechos humanos –p.ej. las célebres pragmáticas sanciones de Felipe V condenando a los gitanos a la pena de muerte por ser gitanos y castigando el delito de hurto con la horca), al paso que era un siglo de enormes avances en otros países; p. ej. en los estados de la Casa de Austria, donde se abolió la tortura y se impuso un principio de humanización del derecho penal, mientras que aquí la supuestamente ilustrada casa de Borbón mantuvo la tortura, la Inquisición y el sistema penal más inicuo, draconiano y arbitrario hasta que Napoleón la arrojó del poder en 1808.

Son enormes las diferencias entre la guerra civil de 1705-1714 y la de 1936-39. La Guerra de Sucesión (a la que también se llamó `guerra de España’) no es un preludio del conflicto del siglo XX. Sin embargo hay similitudes significativas. Seguramente continuidades. En ambos casos hubo una lucha por la libertad. En ambos casos los defensores de la dinastía borbónica pugnan por que se quiten al pueblo ciertas libertades –si bien en 1705 sólo gozaba de esas libertades la población de las regiones orientales del país.

La tarea de unificación legislativa se podía emprender de dos modos: suprimiendo esas libertades (como lo hizo la Casa de Borbón) o ampliándolas y extendiéndolas a todos. ¿Qué hubieran hecho el Archiduque Carlos y sus sucesores? No lo sabemos. Lo que sabemos es lo que sí hizo la Casa de Borbón.

La ultima AFRENTA. FRANCO y Cataluña.

Y es que el amigo paco, como le tocaran algo de su ESPAÑA… la liaba..

Laínz ha presentado múltiples recortes de prensa de los años 50 y 60 que recogen la edición de miles de libros, discos y revistas (comoDau al set, Serra d’Or, Germinabit, Canigó, Oriflama, Àncora, Presència, Cavall Fort,Tele-Estel, etc.) en las lenguas regionales. También ha recordado los múltiples concursos literarios en lengua catalana creados durante el franquismo, como el Joanot Martorell (1947), el Óssa Menor (1950), la Faràndula (1951), el Víctor Català (1953), el Aedos (1953), el Sant Jordi (1961), el Lletra d’Or (1956), el Ausiàs Marc (1959) y elPremi d’Honor de les Lletres Catalanes (1969), entre otros. Y ha recordado algunos datos curiosos, como el homenaje a Joan Maragall presidido por el dictador Franco en 1960, o la condena de ocho meses de cárcel dictada en 1968 contra el director de la revista Destino, Néstor Luján, por publicar una carta de un lector que podía ‘ofender a la lengua catalana, ya que se manifestaban en la misma opiniones contrarias a la enseñanza del catalán en las escuelas públicas’.

Franco metió en la cárcel a un periodista ¡por ataques a la lengua catalana!
http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2011/12/16/p307007

Y La realidad actual y el sentir catalán de la carta que os mencionada al inicio de este post.

Carta abierta al Ministro Ignacio Wert

“Señor Wert,

Me llamo Antonio, soy catalán hijo de catalanes de origen andaluz y entre mis varias actividades, soy profesor de catalán y de castellano en Inglaterra. Voy a ir directo al grano
. Ustedes no entienden Catalunya más allá de sus prejuicios seculares y le puedo asegurar que en Catalunya, la inmensa mayoría de catalanes no entiende ni aceptará jamás su reforma educativa que quiere partir Catalunya en dos. Mire, soy hijo de la inmersión lingüística en Catalunya, nací en ella y me he educado plenamente en ella y créame, no tengo ninguna queja y no deseo que me hubieran educado en un sistema educativo diferente. No me puedo quejar por una razón muy sencilla señor Wert, porque si la educación en Catalunya hubiera seguido sus planes de españolización, yo ahora no sería un catalán más, sería un hijo de inmigrantes españoles.

Estos días me he planteado lo que hubiera significado para mí su intento de “españolizar” Catalunya si mis padres hubieran querido que a mí me enseñaran en castellano, y sabe lo que veo? Me imagino yendo a una escuela en la que mis amigos de origen catalán van a una clase y yo voy a otra, la de los castellano-hablantes. Se imagina usted el conflicto identitario que estaría sufriendo ahora mismo si a mí y a toda una generación de catalanes provenientes de otros lugares de España nos hubieran educado con el estigma de ser “los castellanos”, y que nosotros viéramos a nuestros colegas catalanes como “los catalanes”? Se imagina usted la fractura que existiría en la sociedad catalana si esa ley que pretende aplicar ahora se hubiera impuesto a principios de la transición? Seguramente sí, lo saben muy bien. Ustedes saben perfectamente cual es el secreto de la cohesión social en Catalunya y no es otro que la inmersión lingüística. Sepa usted que gracias a la inmersión lingüística nadie me ve como foráneo en Catalunya aún siendo hijo de inmigrantes andaluces. Gracias a la inmersión lingüística integrarse en Catalunya es solo una cuestión de sentido común, el sentido común que les falta a ustedes y que les sobra a los muchos inmigrantes que llegaron a Catalunya en los 60 y que con muchos menos estudios que ustedes, sentían el respeto suficiente por la sociedad que les acogía como para hacer que sus hijos aprendieran catalán después de la muerte de Franco. Es normal. A mis padres, como a muchos otros padres recién llegados de otros lugares de España, no se les pasó por la cabeza en ningún momento que nos escolarizaran en castellano. Porque mis padres miraban alrededor y veían gente que hablaba otro idioma aparte del suyo, y por una simple cuestión de respeto y de sentido común querían que yo aprendiera esa lengua para integrarme mejor. Fíjese usted que soy catalán y en Cataluña jamás me he sentido insultado o marginado por ser hijo de quién soy o por venir de otro lugar y sabe porqué? Se lo diré en una palabra: respeto. Respeto por la nueva sociedad en la que esa generación de andaluces, extremeños y gallegos (y de otras tantas partes del territorio español) iban a vivir posiblemente el resto de sus vidas; respeto por la gente que en Catalunya hablaba una lengua distinta del castellano.

Así es señor Wert, la gente humilde no necesita estudios para entender lo más básico, que hablar dos lenguas es mejor que hablar solo una, que no pasa nada por hablar una lengua diferente a la propia. Señor Wert, en la sociedad catalana, como en cualquier otra sociedad, hay problemas pero créame, la convivencia entre catalanes no es uno de ellos gracias a la inmersión lingüística. Usted no habrá tenido el placer de oír recitar a García Lorca con acento catalán de Lleida, verdad? Yo sí, en la facultad de letras de la Universidad de Lleida, donde catalanes “de pura cepa” estudiaban Filología Hispánica con pasión desbordante. Quizás ésto a usted le suene raro pero créame, en Catalunya es normal. En el sistema catalán de inmersión, yo he aprendido las jarchas, he leído a Bécquer y se lo que es la desamortización de Mendizábal. Y he disfrutado de Ramón LLull, Jordi de Sant Jordi, del Decret de Nova Planta, y de la Renaixença catalana. Fíjese usted. Señor Wert, gracias a su proyecto de ley, el sentimiento independentista crece cada día en Catalunya, y gracias a su proyecto de ley seguiremos aprendiendo la lengua y la literatura de Catalunya y de España, pero esta vez en una Catalunya que será ya independiente porque gracias a la inmersión lingüística, en Catalunya casi nadie se traga sus delirios españolistas. No nos partirán. Señor Wert, en nombre de una mayoría de catalanes que se ha criado en la inmersión lingüística, le pido que dé marcha atrás a su proyecto de ley. Catalunya no lo necesita porque ese proyecto está a años luz de la realidad social catalana y de la experiencia vital de una inmensa mayoría de catalanes.”

fuentes:

http://rosselloarrom.wordpress.com/

http://ucxs.blogspot.com.es/

http://mirdig.wordpress.com/

http://aparachutemind.wordpress.com/2012/12/06/carta-abierta-al-ministro-ignacio-wert/

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  1. Pingback: La cuestion catalana y Companys ¿Se repite la historia? | Arenas de ideas

    • Afirma que Catalunya no existía, ni el catalán. Jaume I en su Llibre dels Feyts, en catalán, deja escrito:
      “E, fe que devem a Déu, pus aquells de Cathalunya, que és lo millor regne d’Espanya (concepte geogràfic, no polític) el pus honrat, el pus noble, per ço car hi ha quatre comtes, ço és, lo comte d’Urgell, i el comte d’Ampúries, i el comte de Foix, i el comte de Pallars, i hi ha richs hòmens, que per un que aquí n’aja (a Aragó) n’à quatre en Cathalunya, i, per un cavaller, n’à en Cathalunya cinc, i per un clergue que ací aja, allà n’à deu, i per un ciutadà honrat n’à en Cathalunya cinc”
      Llibre dels feits del rei Jaume I, capítol 392

      • También resulta curioso que en el poster consta Tarragona como aragonesa, es nuy extraño que no siendo catalana, Jaume I convocara Corts Catalanes en esta ciudad. Si Catalunya no existia, el catalán no existía, tampoco debían existir las Corts Catalanes…y sin embargo Jaume I las convocaba. En su reinado convocó las siguientes:

        Rei Any Seu
        Jaume I 1218 Vilafranca del Penedès i Barcelona
        1225 Tortosa
        1228 Barcelona
        1235 Tarragona
        1239 Tarragona
        1240-1241 Girona
        1242 Lleida
        1251 Barcelona
        1257 Lleida
        1260 Tarragona

  2. On van néixer, morir, casar i ser enterrats els sobirans catalano-aragonesos ?

    Dels 62 naixements, noces, defuncions i enterraments dels sobirans de la Corona Catalano-aragonesa, 42 van ser a Catalunya, 6 a València, 4 a Castella, 4 a Aragó, 2 a Nàpols, 2 a Montpeller, 1 al Comtat de Tolosa, 1 al Piamont i 1 a Navarra.

  3. Martí I l’Humà a les Corts Catalanes de Perpinyà el 29 gener 1406

    E per tal com no devem callar la virtut, la glòria é la noblesa del Principat de Cathalunya é dels Cathalans, podem verificar la paraula per Nos commençada: Gloriosa dicta sunt de te.
    Noble Cort, é noble Principat de Cathalunya, é vosaltres Cathalans : glorioses coses son dites de vosaltres
    (…)
    Peró per conclusió de nostres paraulas vos volem dir un acte fort virtuós, quel Rey nostre besaví feu, quant tramés lo Rey nostre avi son fill en la conquista de Sardenya; lo qual tenint la bandera nostra real en las mans, li dix aquestas paraulas: Fill, jo us do la bandera nostra antigua del Principat de Cathalunya
    Alçats, alçats les vostres banderes, car dignes sots de possehir lo Principat de Cathalunya.

  4. A mí me parece fenomenal que el rey franco todavía ordenara en 1235 (s. XIII) a sus cartógrafos incluir los antiguos condados francos de la Marca Hispánica en los mapas del Reino de Francia porque no había un tratado formal de renuncia a los mismos, pero el caso es que, en la práctica, todos los condados de los territorios que ahora ocupan Navarra, Aragón, y Cataluña, se fueron independizando del Imperio carolingio desde el siglo IX hasta el X.

    Con la muerte de Luis el Tartamudo (879), se inicia la descomposición del Imperio carolingio. Durante el último cuarto del siglo IX, los reyes francos perdieron el poder y en todas las regiones del reino los nobles locales convirtieron sus cargos en hereditarios. De esta forma, en todo el imperio carolingio, los condes dejaron de ser funcionarios nombrados y destituidos por el rey, para convertirse en pequeños soberanos. Y es independiente de si éstos se autoproclamaban reyes de su territorio o seguían siendo condes, ya que no rendían pleitesía a nadie más que a ellos mismos.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Marca_Hisp%C3%A1nica#Or.C3.ADgenes_de_los_condados_aragoneses
    http://es.wikipedia.org/wiki/Condado_de_Barcelona#El_condado_independiente
    http://es.wikipedia.org/wiki/Condado_de_Rosell%C3%B3n#El_fin_del_poder_carolingio
    http://es.wikipedia.org/wiki/Condado_de_Arag%C3%B3n#Pol.C3.ADtica
    http://es.wikipedia.org/wiki/Reino_de_Pamplona#Origen_del_Reino_de_Pamplona

    Con el Tratado de Corbeil (1258) el rey francés, como heredero de Carlomagno, renunciaba a los derechos sobre los condados de Ampurias, Barcelona, Besalú, Cerdaña, Conflent, Gerona, Osona, Rosellón y Urgel. Jaime I, a cambio, renunciaba a la comarca de la Fenolleda y Perapertusés, que incluían los castillos de Puilaurens, Fenollet, Castellfisel, Peyrepertuse y Quéribus.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Corbeil

  5. Cataluña era un simple concepto geográfico, parecido al de España en la época. Porque hasta Pedro IV (se ruega no falsificar el ordinal de los reyes aragoneses) no existió el concepto de Principado de Cataluña. Las Cortes de Jaime I no son equiparables con unas autenticas Cortes. Así la de Tortosa de 1225 no es más que un reunión de magnates con el rey para financiar las conquistas que se quieren realizar, las zonas valencianas. Aparte de que se llaman Cortes a lo que no dejan de ser reuniones de Paz y Tregua, una institución eclesiástica para evitar conflictos entre cristianos. Así se establece una multa para el que ataque a territorios de otro aprovechando la conquista, en beneficio de la Iglesia. No es algo menor que incluso Ramón Berenguer IV datara su testamento verbal y luego adverado por la fecha del reinado del rey francés contemporáneo, Luis el Joven. Como todos los condes de Barcelona anteriores, al tiempo marqueses de la Marca Hispánica. Es Alfonso II (se ruega no falsificar el ordinal de los reyes aragoneses) el que por primera vez deja de datar su testamento por el concepto explicado. En cuanto a los otros condados de la Marca Hispánica, los más occidentales entraron en el ámbito del reino de Navarra, que por supuesto databa por la Encarnación o la Era Hispánica, no por los reyes franceses. El condado del Rosellón no se unió a Barcelona; el conde Gerardo II, testó su condado a favor de “mi señor el rey de los aragoneses” (sic), que era Alfonso II (se ruega respetar el ordinal de los reyes aragoneses), con lo que se convierte en territorio de realengo, no dependiente del condado barcelonés. El condado de Pallars en el 1063 se databa por la fecha de reinado de Sancho Ramírez, o sea del segundo rey de Aragón, contando a Ramiro I como primero. Ambos condados de Pallars eran feudatarios del rey aragonés Alfonso I (se ruega respetar… etc.). Y siguieron siendo territorio de realengo aragonés. El condado de Urgell tuvo una larga historia, pero no se agrega hasta Fernando I; y también territorio de realengo. Ampurias etc. y Pallars-Sobirá lo mismo. Pero una cosa es que sean territorios de realengo del rey aragonés correspondiente, y otra que, incluso por razones geográficas o idiomáticas se aproximen a la actual Cataluña. Es de señalar el valle de Arán, siempre aragonés, con su propia lengua, el occitano. Y en la Galicia de la Corona leonesa-castellana (Alfonso VI) y luego castellano-leonesa (Fernando III), se hablaba gallego, como también lo aprendió el toledano Alfonso X el Sabio, porque fue criado allí. Claro que si la idea es aquella de “una lengua, un pueblo, una nación”, pues tiene malos antecedentes.

  6. Que bonito el mapa, se acerca más por su perfección a una foto del meteosat que uno propio del siglo XIII, por no decir que el cartografo que lo dibujó debería ser un adivino de lujo, Luís IX no fue canonizado hasta 1297, en 1235 más debía estar de viaje de novios, por no hablar de la perfección del francés más acorde con épocas más recientes, es hasta raro ver una leyenda al lado cuando en esa época en ninguno, al menos de los que he visto yo, la llevan, en definitiva, acabas de echar por tierra 3 siglos de historia por no decir que acabas de destruir obras maravillosas de historiadores rigurosos como fueron Zurita o Balaguer, un poco de seriedad y por no decir a todo un rey como Ramiro II donde según escritos de Zurita en sus anales de la Corona de Aragón, en la donación del reino de este a su yerno Ramón Berenguer VI donde dejó convenido que las armas reales fueran la de los condes de Barcelona, que son 4 bastones rojos sobre campo de oro, eso si, Zurita en sus investigaciones vio que no fue bien bien así, pues en sellos del rey don Pedro nieto de Ramón Berenguer VI que eran de las armas de sus antecesores los reyes y se dice haberlas tomado después de la batalla de Alcoraz, cuando fue ganada Huesca de los moros, que son la cruz roja en campo de plata con las cuatro cabezas; no embargante que se preferían como más principales las de Cataluña por descender los reyes por línea de varón de aquellos príncipes, …. te lo escribo tal como lo hizo Jeronimo Zurita hace casi 500 años, supongo que como “buen historiador” sabrás quien fue, ningún historiador de antes del siglo XVII, aragones, catalan o frances, dud’o de la procedencia catalana de las 4 barras, dichosos tus padres y abuelos que gozaron de inmersión linguistica hace 70 alos yo con 53 no tuve ni una hora de catal’an en mis a;os de primaria, lo que aprendí fue fuera del colegio y yo aun que vivo en una zona rural donde era habitual hablar en catalán pero pregunta a gente del area metropolitana de Barcelona con mi edad si gozaron de esa inmersión lingüística

    • El mapa que ud nos discute no es ni aragonés, ni castellano o español. Es un mapa Franco del siglo XIII, nada menos que el “Chrétíenté d’Occident à l’an de grâce 1235” y se encuentra custodiado en la biblioteca nacional de FRANCIA. Pero nada, hoy ya es evidente que la biblioteca nacional de Francia conserva un mapa falso con el único interés de dañar al separatismo catalán, a raíz de sus observaciones como erudito cartografo. Hagales un favor e informeles de su descubrimiento. Al menos podrán pasar un buen rato riéndose. Sobre las barras del escudo de Aragon, NO DE CATALUÑA, (esta jamas existió como entidad política, y solo tras Carlos V fue principado) no debatiré mas. En este blog el tema esta suficientemente tratado y debatido, así como el falso bulo de la prohibición del catalán, dialecto franco llamado hasta inicios del siglo XX barceloni, occitano o Llemosi…

      • ¿llamado por quien?.el levantamiento de la prohibicion de hablar catalan,no fue mas que una forma de lavar la cara del franquismo.Pregunta en cuantos colegios se enseñaba,y cuantos guantazos se llevaron nuestros abuelos por no hablar “en cristiano”.tienes razon,todo esta debatido

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