Los 23 mártires de Montserrat – Los crimenes de Companys

Cuando era niño, la Generalitat de Catalunya implantó la política llamada de “normalització lingüística” (¡había que estudiar en catalán y prou!) y, gracias a ello, hoy puedo leer la “Història de la persecució religiosa a Catalunya (1936-1939)” de Francesc d´Assís Picas, profundo conocedor del tema. Aunque bien pensado, más irónico es haber podido leer “El preu de la traïció” del marista Miquel Mir que narra el asesinato de 172 maristas, explicando la persecución, el chantaje y la traición que sufrieron estos religiosos por parte de dirigentes de la CNT-FAI que ocupaban cargos de responsabilidad en la Conselleria d´Interior de la Generalitat y en el Gobierno central de la República.
Hace unos días Montserrat Caballè, barcelonesa universal, declaraba que: “estar orgulloso de tu lengua no es obligar al prójimo a hablarla”… Claro que por lo visto, para tener la libertad de espíritu a la hora de hacer esas declaraciones, hay que hablar catalán, castellano y seis idiomas más como ella… O sea, ser inteligente… De todas formas yo no me avergüenzo de saber, leer y hablar en catalán.
            Retomemos el tema. Picas, en su obra, recoge un pasaje sobrecogedor que vivimos en Cataluña en 1986. Un bárbaro incendio asoló Montserrat: ¡8000 hectáreas calcinadas! En la página 205, habla de una fotografía – que yo conservo publicada por La Vanguardia –  de un monje anciano, el padre Ricard M. Sans abrazado a la imagen de la Virgen de Montserrat que se venera en la Cueva, donde él era el guardián, para apartarla del peligro de la llamas y ponerla a salvo… Y escribe Picas: “¡Dios mío, qué coincidencias! Cincuenta años justos que comenzó en Cataluña el fuego de una persecución religiosa… Cincuenta años atrás, en julio y agosto de 1936, el cielo catalán se cubrió de humo… Del humo de las iglesias que la Revolución mandó quemar… Hacía cincuenta años que otro monje, en 1936, abrazaba la imagen de la Moreneta para salvarla de una posible profanación de los perseguidores de la Iglesia y así evitar que fuera quemada con gasolina…”
            Escribo esta larga introducción para hablar de Hilari Raguer. Dicen que es uno de los más prestigiosos historiadores españoles; yo no me avergüenzo de aclarar que no he leído nada de este afamado señor, y para la inmensa mayoría les aclaro que el “tal Raguer” es monje benedictino de Montserrat. De él afirma wikipedia que sus estudios versan sobre la historia política de Cataluña en el siglo XX, el papel de la Iglesia Católica en la Guerra Civil Española y la biografía de católicos catalanes represaliados por el franquismo. Su tesis doctoral, publicada en 1976, “La Unió Democràtica de Catalunya i el seu temps (1931-39)”, le sirvió para ser aupado por establishment de CIU (pujolistas), el mossèns de la U y poco más…
Si por su manera de explicar la historia le podía servir a alguien de referente, sus declaraciones tras la visita del Papa a España, nos terminan por dar a conocer al personaje. El historiador de los años 30 ha dicho:
         Las declaraciones del Papa (“en España ha nacido una laicidad, un anticlericalismo, un laicismo fuerte y agresivo, como lo vimos precisamente en los años treinta”) me hicieron pensar en Mourinho”.
¡Qué gracioso! ¡Qué poco estilo! Si usted tiene otra versión distinta a la del Papa, expóngala a la hora de responder, pero las gracietas déjelas para su recreación…
            Y ahora, explíqueme cómo es posible que sea especialista en lo sucedido en la España de los años 30 y haya contribuido a mantener en el ostracismo los gravísimos episodios que sucedieron en Montserrat… Seguro que lo narrará en alguna de sus obras (¡o vete tú a saber!) pero me refiero al proceso de canonización de sus monjes mártires. Cuando entra en la Sala Capitular de su Monasterio y contempla la pintura mural de Pere Pruna: “San Benito recibe el homenaje de los 23 monjes mártires de 1936”, ¿mantiene la mirada observando tal ofrecimiento?
            Porque, si algo queda claro en este lúgubre período de la Historia de España (desde mayo de 1931 a febrero de 1939), fue que se deseaba acabar con la Iglesia católica y eso, espero que no lo ponga en duda. A usted, que como yo nacimos en Madrid, le resultará familiar la fotografía de la Puerta de Alcalá y los enormes retratos de Stalin, Vorochilov y Litvinov que se colocaron cegando los arcos en noviembre de 1937, durante la celebración de la Semana de Homenaje a la URSS, en el XX aniversario de su Revolución, coronados con la frase ¡Viva la URSS! O los retratos de Marx, Lenin y Stalin que se colocaron en la fachada del Hotel Colón de Barcelona. Se intentó por todos los medios crear un país satélite soviético y en el punto de mira estaba la Iglesia. Aunque no cuadre con muchos de sus planteamientos…
Supongo que recordará las pintadas que hace tres años aparecieron en la entrada de la Escuela Llissach, en la comarca de Manresa, con los retratos de sus cuatro mártires Hermanos de La Salle, declarados beatos por la Iglesia, con la leyenda 498 fatxes menys (498 fachas menos)… A los de La Salle o a los Maristas se le puede acusar injustamente de adoctrinamiento pero los argumentos se agotan cuando los asesinados son los 18 hospitalarios, beatos de la Orden de San Juan de Dios, de Calafell (Tarragona) por el delito terrorífico de cuidar niños asmáticos…
Raguer lea a Picas, por favor.
¿No tiene nada que responder al silencio litúrgico que durante tres años paralizó la vida monacal; la ausencia de peregrinaciones para postrarse a los pies de la Moreneta al son delVirolai; el destrozo de tantas cosas que hablaban de religión, el monumento al Abad Oliva; el desmantelamiento drástico; el éxodo de los monjes y de los niños de la Escolanía, comenzando por el Padre Abad, y que dieron como resultado 23 monjes mártires?
23 benedictinos serían asesinados cuando estaban teóricamente bajo la protección de la Generalitat de Cataluña que presidía el siniestro Companys. Estos son sus nombres:
1.       P. FULGENCIO (José) ALBAREDA RAMONEDA
2.      P. LEON (Luis) ALESANCO MAESTRO
3.      P. VERAMUNDO MARÍA (Raimundo) BOQUÉ NOLLA
4.      P. AMBROSIO JOSE (Agustín) BUSQUETS CREIXELL.
5.      P. ODILIO MARÍA(Juan) COSTA CANAL.
6. P. SEBASTIAN FELIU ESCUDER.
7. P. PLACIDO MARÍA (Cándido) FELIU SOLER.
8. P. JOSE MARÍA FONTSERE MASDEU.
9. P. DOMINGO (Cipriano) GONZALEZ MILLAN.
10. P. ROBERTO (Juan) GRAU BULLICH, Prior.
11. P. RAIMUNDO (Antonio) LLADÓS SALUD.
12. P. LUIS PALACIOS LOZANO, Prof. Lenguas Orientales.
13. P. JUAN ROCA BOSCH.
14. P. ANGEL MARÍA RODAMILANS CANALS.
15. P. PEDRO VALLMITJANA ABARCA.
16. HNO. ILDEFONSO (Alejo) CIVIL CASTELLVI.
17. HNO. EUGENIO Mª (José) ERAUSQUIN ARAMBURU.
18. HNO. EMILIANO (Ignacio) GUILÁ XIMENES.
19. HNO. JOSE MARÍA JORDÁ JORDÁ
20. HNO. BERNARDO (Jaime) VENDRELL OLIVELLA
21. D. HILDEBRANDO MARÍA (Luis) CASANOVAS VILA
22. D. FRANCISCO DE P. SÁNCHEZ SOLER
23. D. NARCISO MARÍA (Pedro) VILAR ESPONA.
La Basílica, como es sabido, fue profanada por las Brigadas Internacionales que cantaron dentro el himno comunista, puño en alto, mientras un miliciano hacía sonar los acordes de la canción en uno de los órganos. Manuel Azaña, presidente de la República Española, escogió Montserrat, sin monjes ni fieles, para pasar unos días de descanso y gobernar bajo el precepto de lo dicho en el Parlamento en 1931: “¡España ha dejado de ser católica!
Luego Montserrat fue utilizado como hospital de guerra, con 500 camas. El 23 de enero de 1939, ante el avance de las tropas nacionales, los mandos, tras evacuar, enviaron la orden de “volar todas las instalaciones”… la Providencia y la vergüenza de los que debían hacerlo, evitaron que el Monasterio fuera dinamitado.
Termino. Existe un catálogo editado con motivo de la exposición “Manuel Capdevila, pintor y orfebre” editado en el año 2000 por Publicacions de l´Abadia de Montserrat, en el que se dice que el Abad Aureli María Escarré quiso cumplir el deseo del Abad Antoni Marcet Poal “que llevaba muy adentro de su corazón el trauma que le supuso el asesinato de los 23 monjes de Montserrat al comienzo de la Guerra Civil y había pensado hacer un gran cáliz en su memoria”. Pero el Escarré del principio no fue el del final. También le pasó al cardenal Tarancón: ¡que homilías martiriales en Tortosa! Ya saben, pasaron los años y con ellos el olvido. En la página 25 de dicho catálogo se puede leer esta absurda historia:
 “No sabemos exactamente los motivos, parece que era principalmente de carácter estético y de preferencia por un arte más moderno, pero el hecho es que el Abad Escarré mandó desmontar el precioso cáliz (datado en 1958)… haciendo otro… pensando ya en las concelebraciones multitudinarias… que tampoco fue del agrado del Abad por encontrarlo excesivamente alto y desproporcionado (éste datado en 1960). Tras varios arreglos, bajo el mismo hay una inscripción en la que ya no son recordados los mártires, dice simplemente: “En memoria del abad Aureli M. Escarré”. Esta es una historia triste pero hacía falta contarla”.
O sea, que el olvido ya viene de lejos. ¡Me parece que estoy pidiendo peras al olmo! Y Raguer, no me agradezca la propaganda, al contrario soy yo quien le doy las gracias por darme pie a escribir sobre lo que quería: los 23 mártires de Montserrat. A ver si va a ser como el que tiene nombre de ex presidente del Real Madrid, que se atreve a llamar analfabeto al Papa y desde su prepotencia le recomienda que lea su novela sobre el 36… Pero, hombre, para eso ya tiene el Martirologio… Desde luego el Planeta hace estragos.

Los 23 mártires de Montserrat – ReL.

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