Los mitos de la inquisicion española

  El viernes pasado se cumplió el aniversario del encarcelamiento  de fray Luis de León (dos años y medio) por la Inquisición, debido a falsas denuncias de  otros clérigos (las rivalidades entre órdenes religiosas  llegaban a ser feroces). Como escribió la víctima, Dios nos libre de un necio tocado de religioso y con celo imprudente, que no hay enemio peor, o  Es fuerte cosa un necio que presume de santo, que todo le escandaliza y en todo halla su parecer qué reñir. Pero fue también una época de extraordinaria vitalidad religiosa en España, que se anquilosaría ya entrado el siglo XVII.

   Desde luego, esas injusticias han pasado, pasan y pasarán en todos los países y épocas, no son privativas  de la Inquisición o de España, como cree tanto majadero palurdo (Hace algún tiempo salieron de prisión, en Inglaterra, unos irlandeses que habían pasado muchos años en la cárcel acusados falsamente de un crimen del IRA en el que no tenían que ver. Un caso entre muchos en cualquier país). Y no es menos importante el hecho de que  el fraile e intelectual fuera absuelto y reintegrado a su cátedra.   

   Un inflagaitas va soltando por ahí que la “la marca España es la Inquisición”, la cual también atribuye al franquismo. Pero, ojo al dato, el fulano en cuestión es cuñado de Esperanza Aguirre y diplomático con treinta años de carrera, en la que habrá estado insultando y desprestigiando a España allí donde haya ido. Creo recordar que Fernández de la Mora ya se refería en sus memorias a la  degradación de nuestra carrera diplomática, antaño tan prestigiosa.

    Bien, el viernes, en el programa de Javier Esparza tratamos la cuestión de la Inquisición, cuyos puntos resumiré:  

  1. La Inquisición debe entenderse en el clima de la época en toda Europa, cuando la cuestión religiosa iba muy estrechamente ligada a la política, lo que daba lugar a todo tipo de persecuciones. Los protestantes, por ejemplo, realizaron verdaderas matanzas de católicos en Inglaterra, Alemania, Francia y otros lugares, junto con destrozo de templos y robo de bienes eclesiásticos y de católicos recalcitrantes. No tuvieron una institución como la Inquisición, pero ello significaba simplemente que las garantías jurídicas eran mucho menores que en España, y las víctimas muchas más.
  2. Contra una leyenda persistente, la Inquisición empleó la tortura mucho menos que los tribunales habituales en toda Europa. O que la frecuente en el siglo XX en países totalitarios y también democráticos (Francia o Usa, la han empleado ampliamente en sus guerras coloniales o en la de Vietnam o actualmente).
  3. Contra otra leyenda persistente, el número de muertes causadas por la Inquisición fue relativamente muy bajo: un millar bien documentado y probablemente no más de otro millar  que no consta en los archivos. Las policías políticas de muchos países en el avanzado siglo XX y ahora pueden hacer muchas más víctimas en un año o en menos, que la Inquisición en tres siglos largos.
  4. Contra otra leyenda, la Inquisición no perseguía a los no católicos, sino a los que se fingían tales mientras en la práctica “judaizaban” o mantenían la religión musulmana. También a los  católicos que se hacían protestantes (pocos en España).
  5. En un plano más positivo, la Inquisición libró a España de la espantosa caza de brujas  (y brujos, en menor proporción) que  persistió en gran parte de Europa  durantes tres siglos, con especial crudeza en el XVI. Se han calculado en torno a 100.000 brujos y brujas quemados o asesinados de otras formas en Europa (hay que los eleva a varios millones, pero no es creíble). En España, tras algunos episodios iniciales, la Inquisición dictaminó que se trataba de simple histeria, librando al país de tales atrocidades.
  6. En el siglo XVI y XVII, sobre todo, las guerras de religión causadas por el expansionismo protestante causaron enormes daños y víctimas en Francia y Europa central (en otros países, como Inglaterra, no hubo guerras civiles porque los anglicanos se impusieron desde el primer momento aplastando toda oposición). La Inquisición contribuyó a librar a España de tales plagas.
  7. Contra otra leyenda urbana, la Inquisición no paralizó el pensamiento ni la vida  intelectual o, más ampliamente, cultural en España. La máxima actividad inquisitorial se produjo en el siglo XVI, que fue también el de máximo esplendor artístico, intelectual y de pensamiento que haya vivido jamás el país. En cambio, en el siglo XVII y sobre todo el XVIII, en que la actividad inquisitorial decae drásticamente, fue también una época de decadencia cultural, no digamos el XIX, en que la Inquisición desapareció. Obviamente, no se puede decir que el esplendor del Siglo de Oro  se deba a la Inquisición, pero tampoco que esta haya obstaculizado la cultura.Podríamos seguir, pero basten estos hechos para situar en su justo punto lo que fue la Inquisición,  que no fue algo extraño en las condiciones político-religiosas de Europa, y si lo fue se debió a su mayor garantismo. Sus leyendas, creadas por una desaforada propaganda sobre todo protestante, a la que, como es tradicional, han contribuido bastante española,  están siendo drásticamente revisadas por varios especialistas extranjeros (los de aquí, con excepciones, siguen en sus estúpidas leyendas, como el botarate diplomático aludido. Es el nivel que predomina en nuestra universidad y medios de masas. La misma BBC, tan hispanófoba en general, admitía en un documental que las ideas corrientes sobre la Inquisición eran mitos en un 99%). He tratado el tema con cierta amplitud en Los mitos de la Guerra Civil. Hace unos años el padre del actual primer ministro israelí, Netaniahu, afirmaba la tesis racista de que la Inquisición no perseguía a falsos conversos, pues se trataba de judíos que efectivamente se habían convertido al catolicismo, y que de lo que se trataba era de asesinarlos y expoliarlos por envidia y odio a sus superioridad cultural o algo así. García Olmo le contestaba en el  libro Las razones de la Inquisiciónespañola, muy recomendable.  Lo hemos tratado aquí también.   

0 comentarios en “Los mitos de la inquisicion española

  1. Como cristiano católico que me considero, para mi la Inquisición es la etapa oscura del catolicismo y, por lo tanto, de la Iglesia. Como bien narra en varios de sus puntos, La inquisición estuvo ligada estrechamente a la vida política de la época en Europa, pero, bajo mi punto de vista, no justifica de ninguna de las maneras que se compare con otras instituciones en que se haya torturado más o menos, poniendo como ejemplo los protestantes en Francia. Que existen muchos mitos … si, como de todo en la vida, pero la Inquisición ha hecho que la Iglesia como institución tenga las manos manchadas de sangre y será una losa pesada con la que cargará hasta el final de los tiempos. Yo, como católico, condeno firmemente a los inquisidores y a los que “protegían” a la Inquisición.

    1. Pues quítese ese complejo, porque todo responde a una falsificación de extraordinario éxito. En un comentario abajo dejo unas notas sobre la verdad objetiva de la Inquisición desde el punto de vista jurídico.

  2. Todo lo que se dice aquí es cierto, aunque creo que falta un elemento fundamental para entender la Inquisición en su contexto histórico.

    Las garantías procesales de la Inquisición fueron muy avanzadas en la época y lo único que a un jurista actual le podría parecer motivo reprobable, es que se aceptaran las denuncias anónimas.

    Desde el punto de vista procesal, la Inquisición introdujo el derecho a defensa profesional para el acusado, aspecto insólito en todo el Derecho de su época. Además, la acusación la realizaba un fiscal ajeno a la investigación, que instruía el sumario, algo también novedoso desde el punto de vista de las garantías procesales.

    Otro elemento novedoso en garantías para el acusado era que la acusación tenía que basarse en pruebas y no en sospechas o meros indicios.

    La tortura estaba prohibida como medio para obtener confesiones, cuestión insólita en la época. Otra cuestión es que se utilizara ilegalmente pero en muchos menos casos de los que inventó la Leyenda Negra.

    En los casos documentados de tortura, esta se produce cuando existe ya una sentencia firme y acusación probada. Aunque hoy nos parezca espantoso, la intención de la Administración de Justicia al practicar tortura a un sentenciado, no era otra, sino que el reo pudiera salvar su alma al confesar su culpa y arrepentimiento. El dolor físico o la amenaza de él, como medio para abrir la conciencia al arrepentimiento y por consiguiente, a la salvación del alma.

    En definitiva, un Derecho mucho más civilizado que el practicado en el resto del mundo, del que los españoles no deberíamos sentir ningún tipo de vergüenza, sino todo lo contrario.

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